La Unión Europea ha optado por una política de romper tabúes respecto a la inmigración, pero
no podía haberlo hecho de una manera más opuesta a sus principios fundacionales.
La reunión celebrada esta semana en Bruselas con representantes del régimen talibán, ideólogo, ejecutor y apóstol de un sistema de apartheid de género que ha convertido Afganistán en uno de los agujeros negros de los derechos humanos más lacerantes del mundo.
Toda una vergüenza para la historia y para los que necesitamos creer en los principios de la Unión Europea, territorio de libertad y valores democráticos. Aunque se disfrace de excepcionalidad, recibir a los talibanes en el corazón de Europa y negociar con ellos de igual a igual sobre la posible expulsión de migrantes resulta especialmente bochornoso.
no podía haberlo hecho de una manera más opuesta a sus principios fundacionales.
La reunión celebrada esta semana en Bruselas con representantes del régimen talibán, ideólogo, ejecutor y apóstol de un sistema de apartheid de género que ha convertido Afganistán en uno de los agujeros negros de los derechos humanos más lacerantes del mundo.
Toda una vergüenza para la historia y para los que necesitamos creer en los principios de la Unión Europea, territorio de libertad y valores democráticos. Aunque se disfrace de excepcionalidad, recibir a los talibanes en el corazón de Europa y negociar con ellos de igual a igual sobre la posible expulsión de migrantes resulta especialmente bochornoso.
