¿Por qué se oculta información y no se publican con suficiente transparencia los datos relacionados con la evolución del uso del euskara?
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.

lunes, 29 de junio de 2026

Sobre la ruptura del consenso lingüístico y
la Prueba de Acceso a la Universidad.

La ruptura del consenso lingüístico en el empleo público y el aluvión de suspensos en Selectividad obligan a recordar que el euskera debe mantenerse como punto de encuentro entre diferentes para consolidar su avance, a la vez que tenemos que exigir mayor control, seguimiento, inspección y atención a los centros educativos privados que se "descojonan 
descaradamente" de los acuerdos educativos del Gobierno Vasco, actuando con su prepotencia habitual como si el tema no fuese con ellos.

El objetivo de conseguir que todos los que viven es este país de que consideren el euskera un patrimonio también de ellos, puede verse lastrado si hay un riesgo de segregación, y en este sentido, el acuerdo entre PNV y Bildu para blindar por ley la lengua vasca en las oposiciones supone la creación de un bloque abertzale en un asunto muy sensible para la estabilidad de Euskadi. A la vez, consuma la quiebra del pacto entre jeltzales y socialistas en este terreno, una transversalidad vital para la convivencia. En este sentido, cabe recordar que al PP siempre ha habido que considerarlo como elemento negativo, carroñero, provocador y contrario a conseguir ese equilibrio imprescindible.

El peligro de dejar en manos de la discrecionalidad de cada Administración municipal el nivel de exigencia lingüística es que se penalice a determinadas poblaciones, especialmente las migrantes o las menos vascoparlantes, con una barrera por origen y clase. Y esa brecha camina en contra de los interese de los que queremos un país integrado.

Por otra parte, la brecha que ha aflorado en la Prueba de Acceso a la Universidad con peores notas en el modelo A, salpicado por el "escándalo de los ceros", llama la atención por la segada y provocadora (des)información que se nos ha transmitido. Un tema que nos debería de hacer reflexionar a todos los interesados en redireccionar el problema.