Lo que un tipo digno dijo al cacique que le ofrecía cuatro duros por su voto en los años 30:
«En mi hambre mando yo».
Trump (pagar por voto si los republicanos conservan el Congreso en noviembre)
pretende comprar la dignidad de los más humildes’.
Ojalá le den una lección.

lunes, 22 de junio de 2026

Y la izquierda de la izquierda, ¿Qué?

Aunque a los que, de vez en cuando, nos gusta leer lo que nos gustaría que suceda, abrimos el CIS y nos complacemos con posibles victorias progresistas sobre el tenebroso futuro de un gobierno PP-Vox, las elecciones generales que tendrán lugar como muy tarde en un año nos presentan la amenaza de una alianza derechona y fascistoide.

Ojalá las distintas sensibilidades de la izquierda sean capaces de aparcar aquello que les separa, no tanto, y primar lo que las une, que es mucho. Toca salir del estado de ‘shock’ en el que está sumida, y al PSOE le corresponde actuar con transparencia y verdad. Como decía Madrazo en un artículo, "la izquierda o es ética o no es izquierda". No es tiempo para el desánimo sino para aprender de los errores y mirar hacia delante con determinación.

Las personas que militan desinteresadamente en favor de un mundo mejor y más justo lo merecen. Cobra urgencia el relanzamiento y reconstrucción de una izquierda íntegra, coherente y moralmente irreprochable. El reto está en manos de la izquierda alternativa. A sus responsables les toca escuchar y reilusionar a la ciudadanía, suscribiendo un acuerdo que responda a sus necesidades y permita recuperar la confianza en un programa y unos ideales compartidos, sin vetos ni personalismos. Hablemos de vivienda, sanidad, educación, cuidados, sostenibilidad, igualdad y plurinacionalidad. Solo queda dar el paso. Y el tiempo apremia.