Lo que ha ocurrido en la izquierda "alternativa" puede tener consecuencias muy duras para el progreso en este país,
y la evidencia acerca de quienes han hecho imposible la unidad, espero que se lleve por delante
a quienes presumen de mayor ‘pureza revolucionaria’.

lunes, 22 de junio de 2026

Y la izquierda de la izquierda, ¿Qué?

Aunque a los que, de vez en cuando, nos gusta leer lo que nos gustaría que suceda, abrimos el CIS y nos complacemos con posibles victorias progresistas sobre el tenebroso futuro de un gobierno PP-Vox, las elecciones generales que tendrán lugar como muy tarde en un año nos presentan la amenaza de una alianza derechona y fascistoide.

Ojalá las distintas sensibilidades de la izquierda sean capaces de aparcar aquello que les separa, no tanto, y primar lo que las une, que es mucho. Toca salir del estado de ‘shock’ en el que está sumida, y al PSOE le corresponde actuar con transparencia y verdad. Como decía Madrazo en un artículo, "la izquierda o es ética o no es izquierda". No es tiempo para el desánimo sino para aprender de los errores y mirar hacia delante con determinación.

Las personas que militan desinteresadamente en favor de un mundo mejor y más justo lo merecen. Cobra urgencia el relanzamiento y reconstrucción de una izquierda íntegra, coherente y moralmente irreprochable. El reto está en manos de la izquierda alternativa. A sus responsables les toca escuchar y reilusionar a la ciudadanía, suscribiendo un acuerdo que responda a sus necesidades y permita recuperar la confianza en un programa y unos ideales compartidos, sin vetos ni personalismos. Hablemos de vivienda, sanidad, educación, cuidados, sostenibilidad, igualdad y plurinacionalidad. Solo queda dar el paso. Y el tiempo apremia.