¿Por qué se oculta información y no se publican con suficiente transparencia los datos relacionados con la evolución del uso del euskara?
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.

viernes, 26 de junio de 2026

Se consuma la ruptura de los consensos lingüísticos con la modificación de la LEPV

 
La modificación de la Ley de Empleo Público Vasco sobre la exigencia de los perfiles lingüísticos en los procesos de oposiciones “consuma la ruptura de los consensos lingüísticos en Euskadi”. Prueba de ello es el hecho de que la modificación de esta semana haya sido aprobada con el voto de un único partido, frente al amplio y plural consenso que logró la Ley 10/1982 de Normalización del Uso del Euskera

Con la modificación aprobada hoy, el PNV asume acríticamente las tesis de EH Bildu ya que, por vías diferentes, ambas buscan simplemente ampliar el número de perfiles lingüísticos exigido en las administraciones, acabando con los índices de obligado cumplimiento y, con ello, con los principios de progresividad y proporcionalidad en la exigencia de acreditación de la lengua. Rompe también con las propias posiciones que el PNV había mantenido históricamente respecto a los perfiles y que resumió Josu Erkoreka al decir que la virtud de los mismos era que  “la acomodación a cada realidad sociolingüística conforma una de las claves de bóveda sobre las que se apoya el sistema, siendo un objetivo necesario, desde el punto de vista lingüístico, que cada una de las administraciones públicas vascas sea reflejo fiel de la comunidad humana a la que ha de servir”.

El propio Estatuto de Autonomía del País Vasco regula que las instituciones de la comunidad deben garantizar el uso de ambas lenguas “teniendo en cuenta la diversidad socio-lingüística”. La modificación aprobada hoy, simplemente deja a las administraciones vascas toda la discrecionalidad para decidir el número de perfiles a exigir en cada una de ellas, independientemente de la realidad sociolingüística en la que ejerzan su actividad, que era una de las funciones del índice de obligado cumplimiento.

Se trata, por tanto, no de utilizar la lengua como un elemento integrador, vertebrador y que pueda acoger a la diversidad de orígenes que vendrá en los próximos años, sino “como un bastión que sirva para dejar entrar a los empleos de mayor calidad a las vascas y vascos "de verdad" y deje fuera al resto, un elemento segregador”.

El autogobierno debe servir, precisamente, para adaptar las normas a la realidad de la ciudadanía, no la ciudadanía a las normasrecalcar la necesidad de dar un impulso al euskera de manera que “nadie se quede atrás”. En un momento en el que la euskaldunización está prácticamente privatizada, hay que recordar que no se necesitan acelerones en la exigencia de perfiles, son necesarios tiempo y recursos materiales: gratuidad en la enseñanza de perfiles, liberaciones que no hagan chocar el aprendizaje con la conciliación, nuevas maneras de acreditar el conocimiento en la práctica laboral diaria, adaptación de las competencias exigidas a las tareas reales del puesto con perfiles orales y de comprensión, o la valoración de los niveles iniciales en las oposiciones.
ccoo.eus