Han pasado 90 años del 18 de julio de 1936. Nada que celebrar. Mucho que recordar, reflexionar, lamentar y pensar. Y mucho que hacer para impedir que se repita.
El 80% de los bosques primarios ya han sido destruidos. Las principales amenazas son: La explotación forestal, la tala ilegal y la expansión de la agricultura y la ganadería.