Comentaba El Correo ayer que el Ayuntamiento de Sopelana prepara una ordenanza que multe la venta de vehículos en la calle, ya que las restricciones a este negocio callejero en municipios cercanos, como Getxo, ha provocado que los propietarios trasladen los coches a otros lugares donde existe un vacío legal al respecto.
El tema es que dicho vació se ha creado durante esta legislatura entre todos los grupos políticos de forma voluntaria al eliminar de una manera incomprensible la regulación de los aparcamientos en el municipio. Un problema que ya estaba solucionado ha vuelto a crearse al dar la marcha atrás de un modo sorprendente en un tema que, en mi opinión, ya estaba superado y asumido por la población, y que solo los politiqueos de algunos grupos políticos ha vuelto a reavivar.
El problema no se solucionará con la elaboración de nuevas ordenanzas. Hay que agarrar el toro, el problema, por los cuernos.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..