Propongo un brindis para celebrar la vida, el trabajo, la solidaridad y la honestidad de mucha gente
que a veces queda oculta tras la capa de caspa de esta sociedad.

viernes, 21 de mayo de 2010

2160.Hasta el gorro de los iluminados

Salía yo de trabajar,
pensando en los molestos iluminados
que en nuestras vidas cotidianas
siguen creyéndose vanguardías y guías
de los que somos, en su opinión, rebaño a reconducir, 
ya sea en la política, en el sindicalismo o en la religión, 
y me encontré con esta farola, 
que a plena luz del mediodía, 
insistía en iluminarme y enseñarme el camino.
Simbólico, ¿No?