Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 21 de mayo de 2010

2160.Hasta el gorro de los iluminados

Salía yo de trabajar,
pensando en los molestos iluminados
que en nuestras vidas cotidianas
siguen creyéndose vanguardías y guías
de los que somos, en su opinión, rebaño a reconducir, 
ya sea en la política, en el sindicalismo o en la religión, 
y me encontré con esta farola, 
que a plena luz del mediodía, 
insistía en iluminarme y enseñarme el camino.
Simbólico, ¿No?