Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

martes, 11 de mayo de 2010

¿Por qué no vino ZP el pasado domingo a Bilbao?

¿Fue un problema de agenda? Es decir, ¿No podía compaginar la visita al enfermo con la presencia en el acto florido? Toda una mañana, con aviones y coches a su servicio, y ... ¿no puede estar en Barcelona y en Bilbao a la vez?

Algo huele mal en una ausencia tan clara y evidente.

Ciertamente, si tuvo que optar, eligió la salida mas sencilla. Más cómoda. Visita a Palacio clínico, sonrisa a la prensa, tranquiliza al populacho con las noticias de salud del Borbón y sale en la tele con su cara aparentemente siempre optimista.

¿Prefirió eso a estar con los "suyos"?. ¡Pedazo detalle feo feo feo!