Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 7 de mayo de 2010

2140. El Fondo del Asunto. Divertido y genial

Dicen que si no quieres 

que se rían de tus creencias, 

es recomendable no tener 

creencias tan graciosas.

Recomiendo ambas lecturas.
Creyentes ultraortodoxos, abstenerse.


Tomás y la Sábana Santa. Acto I