Ayer mismo vi a varios chavales refrescándose y zambulléndose en Erandio. Para los que tenemos un poco de historia ... era inimaginable y hoy en día es una gozada verlo.
Resulta kafkiano que la vida de toda una capital pueda verse alterada por la presencia en ella de una sola persona,
de un provocador profesional, sí, pero una única persona.
Una lástima que no se haya permitido que él solo haga el ridículo.
Una pena que los violentos de este país, le entren al trapo a este fascista y caigan en su juego.
Esta violencia solo beneficia a la extrema derecha del PP/VOX