Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 27 de abril de 2011

Lo que el Real Madrid no quería enseñar antes del partido de hoy (INEDITO)

La gente utiliza el tiempo como quiere. Y al autor de este "documento histórico" hay que reconocerle imaginación y gracia. Merece la pena oírle a este "hijo de la gran ..." cuando se "entera" del incidente de la copa. ¡Genial!