Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 26 de febrero de 2012

La A-1, sus carteles y sus precios.


Leo el artículo de Jon Uriarte en el periódico y tiene toda la razón. Además lo tengo fresco puesto que esta misma semana he realizado el recorrido que comenta. Bilbao sigue sin existir en el cartel que está a la altura del Hotel Landa, en el punto en el que se bifurca la autovía. Lo contó hace un año y, como dice Julio Iglesias, “La vida sigue igual”. 

Yo mismo lo había comentado alguna vez junto al tema de que las motos tengan que pagar lo mismo que los coches en esta autovía, teniendo la mitad de ruedas y desgastando el asfalto menos que la mitad que los vehículos de cuatro o más.

Lo primero me sigue pareciendo ridículo y lo segundo, absolutamente injusto.