Lo que un tipo digno dijo al cacique que le ofrecía cuatro duros por su voto en los años 30:
«En mi hambre mando yo».
Trump (pagar por voto si los republicanos conservan el Congreso en noviembre)
pretende comprar la dignidad de los más humildes’.
Ojalá le den una lección.

miércoles, 16 de octubre de 2013

¿Fortaleza o debilidad de la extrema derecha?

La Unión Europea acaba de reconocer su incapacidad para hacer algo razonable a fin de impedir que se repitan tragedias como las de Lampedusa. No hay acuerdo posible al respecto. 

Y no sólo porque ningún país está dispuesto a sufragar los costes que implicaría cualquier operación seria en esa dirección, sino, sobre todo, porque ninguno de los grandes partidos europeos está dispuesto a afrontar la impopularidad que en sus territorios nacionales les acarrearía apoyar políticas que, a la postre, beneficiarían, aunque fuera en extremis, a los inmigrantes. 

Porque esto, creen esos partidos, sería dar votos a una ultraderecha que está creciendo electoralmente en todo el continente. Gracias a esa lógica, la ideología xenófoba y neonazi está ganando la partida sin mojarse, y todo indica que va a continuar haciéndolo.