Las recientes palabras de Argüello y sus secuaces en España,
me recuerdan la necesidad de finalizar con los privilegios fiscales de su Organización.
El gobierno debería cumplir las promesas que en su día prometieron.

domingo, 20 de octubre de 2013

El mundo puede cambiar, pero no va a cambiar solo.

El mundo puede cambiar,

pero no va a cambiar solo.



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