El que no tiene dudas, el que está seguro de todo,
es lo más parecido a un imbecil. (J.M. Caballero)
son los días que faltan, según Sanchez, para que el 70% de la población quede vacunada y así lograr la inmunidad de grupo.
Ánimo y responsabilidad

miércoles, 9 de octubre de 2013

Los mayores gamberros

Antena 3 ha estrenado un programa de supuesto humor que se llama Los mayores gamberros, y que consiste en la sucesión de un número de sketches grabados con cámara oculta y protagonizados por hombres y mujeres de avanzada edad que intentan ridiculizan a gente más joven. No es una idea original, ni mucho menos: se trata de la versión ibérica de Benidorm Bastards, un formato de origen belga que obtuvo gran audiencia en la NBC. No merece la pena que perdamos ni un segundo más hablando de semejante tontería …

Pero sí conviene que nos detengamos a recordar lo cachondos que son algunos de nuestros mayores, y las infinitas posibilidades televisivas que tienen sus bromas y chascarrillos. Ahí tiene usted aEnrique Rodríguez Galindo, ex general de la Guardia Civil de 74 años, uno de nuestros abueletes más traviesos: condenado en julio de 2001 por el secuestro y asesinato a manos de los GAL de Lasa y Zabala a 75 años de cárcel.“Me he limitado a llevar el todo por la patria hasta sus últimas consecuencias”, dijo cuando fue ascendido a general, en 1995. ¡Menudo pájaro! Pues el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional ha accedido a la propuesta formulada porPrisiones de concederle la libertad condicional. Aunque ya tenía pie y medio fuera: en septiembre de 2004 fue excarcelado por motivos de salud y trasladado a su domicilio para seguir cumpliendo condena bajo vigilancia policial. Y en 2005 obtuvo el tercer grado.

No me diga que no hay que ser muy, pero que muy gamberrete, para cargarte a dos tíos, enterrarles en cal viva, y cumplir apenas cuatro años y cuatro meses de cárcel. Dos años y dos meses por fiambre. ¡Este tío tiene que formar parte, sí o sí, del equipo de “Los mayores gamberros”.

Yo ciertamente no los llamaría gamberros,
los llamaría otra cosa,
a ellos, a los que le rodean, le jalean, le juzgan, ...

Cada día nos lo ponen un poco más difícil a aquellos que,
de una u otra manera,
queremos seguir creyendo en la Justicia.