Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

martes, 26 de mayo de 2015

El PNV. el Partido Institución

Foto y texto recogido de El Correo de hoy
El PNV emergió el domingo como el partido- institución; la única formación europea que merece ser considerada como tal. El partido- institución es la referencia inmutable en la que prima la pertenencia sobre la participación. Más que el voto útil, representa el voto seguro. El amarradero al que se aferran tantas y tantas personas que nunca tuvieron intención de salir a navegar, y al que recurren tantas otras en busca de abrigo. El partido puede denominarse así también porque tiende a confundirse con las instituciones que gobierna. Sobre todo cuando lo hace ininterrumpidamente durante treinta y tantos años. 

El partido institución entra en crisis solo por dos causas. Porque se aventure él mismo a navegar en las procelosas aguas del ‘más allá’ soberanista, o porque se desaten en su seno rencillas y pasiones que desconciertan a cuantos vascos recurren a él en busca de refugio y nada más. Y hay una prueba infalible para determinar si una formación puede serlo de verdad. El partido- institución ha de demostrar su capacidad para gobernar con mayoría absoluta, en minoría o en coalición, pero siempre en condiciones de entenderse con todas las demás fuerzas sin excepción.
K. Aulestia