A veces sería bueno para la democracia que la mala baba fuese venenosa. Más de uno y de una moriría por suicidio aunque sea "sin querer".
como para anular con contundencia cualquier amago de terrorismo y salvajada de principiantes.
Sería especialmente insultante si los salvajes cachorros vuelven a conseguir crear
una sensación de miedo e inseguridad colectiva,
algo que sin duda solo favorece, no olvidemos, a la extrema derecha de PP/VOX