Las recientes palabras de Argüello y sus secuaces en España,
me recuerdan la necesidad de finalizar con los privilegios fiscales de su Organización.
El gobierno debería cumplir las promesas que en su día prometieron.

jueves, 28 de mayo de 2015

Los soviets en Madrid y el Reich de Pamplona. A veces sería bueno para la democracia que la mala baba fuese venenosa.

Cuando los del PP y UPN se enfadan con los resultados electorales, y empiezan a darse cuente de que ningún grupo político está dispuesto a suicidarse, es decir, a apoyarles, comienza a salirles su mala baba por la boca y en sus comparecencias rayan lo grotesco y lo condenable.

A veces sería bueno para la democracia que la mala baba fuese venenosa. Más de uno y de una moriría por suicidio aunque sea "sin querer".