Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 25 de mayo de 2015

Una cosa es ser el más votado. Otra ganar las elecciones.


Algunos dicen que en Sopela ha ganado el PNV

Parece que decir eso es mucho decir.

Es la opción más votada. nada más.

El resto suman muchos más votos y escaños.

Si se unen y acuerdan un programa conjunto,

que lo pueden hacer, podrían formar gobierno.

Desgraciadamente, en España no hay segunda vuelta.

La delegamos en los candidatos elegidos.

Ellos tienen la responsabilidad de captar 

el deseo de la ciudadanía. Que así sea.