Las recientes palabras de Argüello y sus secuaces en España,
me recuerdan la necesidad de finalizar con los privilegios fiscales de su Organización.
El gobierno debería cumplir las promesas que en su día prometieron.

viernes, 22 de mayo de 2015

Entre la marquesa y la ex-jueza no tengo duda. Espero que los votantes de Madrid tampoco.

Ni entro ni salgo en campaña. Y menos hoy que ya estamos todos "reflexionando". Pero no me puedo resistir a decir algo. Sabemos que Aguirre representa un detritus moral en política. Pero lo de echar en cara a Manuela Carmena su trabajo asesorando al Gobierno Vasco sobre reconocimiento a víctimas de vulneración de DDHH llevadas a cabo por la policía (esto lo dice la Condesa elevando el tono, enfatizando la irrealidad del concepto) pasa lo tolerable en una sociedad sana.