Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 5 de septiembre de 2016

España, tropecientos, Liechtenstein, nada. ¡Qué buenos son!

Cuando un país tiene más de 1.257 veces más habitantes, y en consecuencia, 1.257 veces más deportistas, más futbolistas, y posiblemente, más futbolistas de élite, alardear de ganarles suena poco ético y poco serio.

España ha ganado 8-0 a Liechtenstein, un micro-Estado "soberano" que nació en los tiempos del Sacro Imperio Romano Germánico

¿No os suena ridículo que se dé por normal una "lucha" tan desproporcionada?