Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

martes, 20 de septiembre de 2016

No se trata de dar miedo a los poderosos, sino de seducir a la ciudadanía más conservadora

Creo que el debate entre Pablo e Iñigo de esta tarde ha resultado bastante absurdo. 

Parece evidente que si el objetivo es dar miedo a los poderosos, se están planteando objetivos casi inalcanzables. Pensar que vas a dar miedo a los del Ibex 35 suena ridículo. Antes se van y te dejan "colgao" con un país que caminaría hacia la balcanización.

Suena mucho más atractivo buscar seducir a la parte de la ciudadanía que sufre pero que aún se deja seducir por las derechas en este tipo de elecciones.