Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

viernes, 16 de septiembre de 2016

PNV y Podemos. ¿Es posible un acuerdo?

Sí. Y Braulio Gonzalez nos lo demostró ayer en El Correo. Y no me refiero a la sincera admiración que siempre ha mostrado Íñigo Errejón hacia las políticas sociales del País Vasco. Ni a las referencias, siempre positivas, que Pablo Iglesias ha empleado hacia el PNV, incluso en su último debate televisivo entre candidatos a Presidente de Gobierno. Las dos gotas de agua están relacionadas con sus votantes, que son más parecidos de lo que uno imagina y es lo que explica que actualmente el grupo más grande de indecisos es el que forman los ciudadanos que dudan entre dar su apoyo al PNV o a Elkarrekin Podemos.

Los votantes de ambos partidos son los más parecidos en su posicionamiento ante el debate territorial. No quieren la independencia de Euskadi, creen que España se puede democratizar, la mayoría demanda un mayor nivel de autogobierno y defienden con la misma intensidad, aunque sin la unanimidad que se refleja en los votantes de EH Bildu, el derecho a decidir y la celebración de un referéndum por la independencia de Euskadi. Tienen parecidos porcentajes de votantes euskaldunes, incluso Elkarrekin Podemos tiene unos pocos más, al ser su electorado más joven.

Son tan parecidos que la ciudadanía vasca que tradicionalmente había situado al PNV como el partido más cercano tanto en el eje territorial como en el eje ideológico, ahora ha sido sustituido por Podemos que es el que está más cerca en estos momentos del ciudadano medio vasco tanto en el eje nacionalista como en socioeconómico. 

Tienen el mismo posicionamiento sobre el proceso de paz y sus votantes creen que la primera condición que se necesita para que el proceso avance es el abandono definitivo por parte de ETA de las armas y el perdón por el daño causado, al mismo tiempo que desean el acercamiento inmediato de los presos a las cárceles vascas.

Lo que diferencia a sus votantes fundamentalmente es la edad. Dos tercios de los jóvenes prefieren a Elkarrekin Podemos que al PNV. Dos tercios de los mayores de 65 años prefieren al PNV que a Elkarrekin Podemos. Estas dos Euskadis no son tan distintas como parecen. 

Sus votantes entenderían perfectamente un pacto entre las dos fuerzas después de las elecciones, aunque desde los partidos toque ahora decir otra cosa.