Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

jueves, 3 de noviembre de 2016

El martes próximo no solo los norteamericanos se juegan su futuro.


En unos 80 días, 
alguien está tomando el juramento del cargo 
y asumirá el rol de comandante en jefe y presidente
del país más poderoso del planeta 
y bajo cuya órbita gravitamos en esta parte de Europa. 

¡Por fa!
Asegúrémonos de que no sea el candidato republicano.