Oído por la calle a una pareja que se paraba en un semáforo en rojo para viandantes detrás de mí:
- ¿Muerta o asesinada?
- Muerta bruto, lo he oído en la radio.
- ¿Y tú te lo crees?
- ¡Bueno! ... No me había planteado otra cosa.
- ¿Sabes que algunos accidentes de tráfico son menos accidentes y mas asesinato que lo que parece?
- ¿Ya! Eso he oído a veces. pero esta mujer ha muerto en la cama.
- Sí, no conducía y esa opción quedaba descartada, pero .... pero un café, un té o lo que sea, servido a la noche, puede ir con las sustancias necesarias para provocar un infarto en unas horas.
- Y ¿quién lo va a hacer?
- ¿A quién le interesa que Rita no cuento todo lo que sabe? ¿Con quién se enfadaría Rita si se siente abandonada por las historias que se le acusa?
Luego se ha puesto el semáforo en verde, y sin girar la cabeza, he seguido caminando hacia mi destino.
Resulta kafkiano que la vida de toda una capital pueda verse alterada por la presencia en ella de una sola persona,
de un provocador profesional, sí, pero una única persona.
Una lástima que no se haya permitido que él solo haga el ridículo.
Una pena que los violentos de este país, le entren al trapo a este fascista y caigan en su juego.
Esta violencia solo beneficia a la extrema derecha del PP/VOX