Las recientes palabras de Argüello y sus secuaces en España,
me recuerdan la necesidad de finalizar con los privilegios fiscales de su Organización.
El gobierno debería cumplir las promesas que en su día prometieron.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Traidores, falsos, hipócritas, ... ¡Qué asco! Si así trataron a una ahora, de nuevo, una vez muerta, "amiga", ¿qué no harían a sus enemigos?