Por fin ha pasado el "Black Friday" y hoy lunes el tema se reduce a la red. Todos los que salieron corriendo a un gran centro comercial, entraron en un portal de compra on line o bien se acercaron a una avenida llenísima de tiendas para hacerse con alguna “ganga” hoy descansan extenuados en el sofá y ni se les ocurrirá acercarse a un centro comercial. No pudieron dejar pasar la oportunidad de comprar algo barato, lo que sea, para luego poder contarlo en el café a las amistades. Si lo hubiesen desaprovechado se hubiesen creído tontos e incapaces de aprovechar las grandes oportunidades que les dá la vida. Eso parece decirnos la publicidad, que desde hace días nos bombardea con la llegada del Black Friday. Yo he sobrevivido sin comprar producto alguno y no siento nada especial.
Resulta kafkiano que la vida de toda una capital pueda verse alterada por la presencia en ella de una sola persona,
de un provocador profesional, sí, pero una única persona.
Una lástima que no se haya permitido que él solo haga el ridículo.
Una pena que los violentos de este país, le entren al trapo a este fascista y caigan en su juego.
Esta violencia solo beneficia a la extrema derecha del PP/VOX