Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

viernes, 4 de noviembre de 2016

La foto de partida del nuevo gobierno parece escasamente ambiciosa.

Continuidad y algún cambio para despistar. Objetivo: mantener el equilibrio de fuerzas existente. Suspende en paridad, pero, como dicen los afines, lo que funciona, para beneficio de algunos, no se toca. Apenas. Dos amigos fuera con harto dolor. Reparto de sorayos y cospedales, una catalana por aquí, un barón por ahí y un par de exalcaldes por allá. Mayoría de madrileños y andaluces. La moda. Euskadi out. De momento. En el congreso del partido vendrá la compensación. La capacidad de negociación de este equipo, como en la mili, se presupone.