“Al euskera le vendría bien quererlo de otra manera, quererlo mejor, quererlo mas inteligentemente y, sobre todo, no obligar a quererlo.
La realidad nos obliga a reconsiderar modelos y estrategias”

miércoles, 1 de marzo de 2017

La trampa de las fundaciones

¿Y si en vez de mirar a la cera de enfrente
nos fijásemos en cómo han solucionado este tema en la Europa democrática?