¿Por qué se oculta información y no se publican con suficiente transparencia los datos relacionados con la evolución del uso del euskara?
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.

lunes, 26 de febrero de 2018

Oír a los de Herri Norte gritar "Euskal Herria antifascista" me hacía imaginar a Trump gritando "igualdad, libertad, fraternidad".

athletic.elcorreo.com/punto-final-violencia-Esteban-Ibarra
Estos radicales, muchos de ellos "reciclados" de la violencia que ellos denominaban política y que hemos sufrido en este país, ahora son grupos ultras que en su ‘más allá’ asumen la violencia y la ejecutan. Ultras con quienes se pacta el sosiego dentro del estadio a cambio de privilegios como evidencia la reserva de grada y otras dádivas que deberían ser investigadas.

Creo que ya es hora de acabar con esa sinvergüencería.

Se debería expulsar de la competición por tiempo determinado a los clubes que lleven adosados grupos ultras violentos, como eficazmente se hizo con el ‘hooliganismo’ inglés. 

Es fundamental aplicar con firmeza la Ley contra el Racismo y la Violencia en el Deporte, y declarar ilegal a estos grupos sin confundir con hinchas que no son el problema.

La violencia, como el racismo, no son negociables, simplemente son punibles.

Nos jugamos la convivencia democrática y hay que achicar ese espacio del fútbol a la violencia, evitando caminar hacia horizontes peligrosos, de ahí el esfuerzo a realizar en educar a nuestros jóvenes en civismo y concordia, en no-violencia y tolerancia hacia los diferentes, iguales como personas en dignidad y derechos humanos. 

Se debe y se puede acabar con la violencia ultra.