Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

martes, 20 de febrero de 2018

La CUP ya tiene "su mártir".

Necesitaban un mártir. Sus colegas de ERC y PDCat podían pasear los nombres de los suyos por la calle y ellos no tenían ninguno/a. Así que, para poder codearse en la actual locura de sus colegas independentistas necesitaban urgentemente fabricarse uno/a.

Y lo más bonito es la elección del lugar. Qué mejor país para refugiarse una antisistema que el país sede de los banqueros mundiales por antonomasia.

En fin, si la locura catalana resultaba difícil de entender desde media distancia, el teatrillo de hoy no hace más que demostrar que el problema independentista será una enfermedad difícil y de larga duración.