Sueño se inspira en el universo de las comedias de Shakespeare pero la historia parte de una tragedia personal de su director, Andrés Lima, en concreto de la muerte de su padre. De ahí surge esta comedia trágica, divertida y cruel a la vez, un viaje de emociones que toma forma a través del ejercicio, por momentos de malabares, de unos intérpretes expuestos al riesgo.
Una interpretación excelente para una obra que resulta en sus formas un tanto extraña.
Una interpretación excelente para una obra que resulta en sus formas un tanto extraña.