Las recientes palabras de Argüello y sus secuaces en España,
me recuerdan la necesidad de finalizar con los privilegios fiscales de su Organización.
El gobierno debería cumplir las promesas que en su día prometieron.

martes, 13 de febrero de 2018

¿Y si le echamos del sillón?

Y si en vez de
los unos hablar de cómo y cuándo pactar con él
sin que se note mucho,
y los otros ser incapaces de llegar a acuerdos entre ellos
para limpiar las instituciones de la podredumbre
 que ha impregnado la mafia de este señor ...,
acordasen "jubilar políticamente" a MR?