
En la muga entre Sope y Barrika.
Reconozco que su acceso, desde que dejas el coche,
implica compaginar playa y montaña,
y una vez en ella, las piedras y las rocas con la base de tus pies,
pero con unos buenos escarpines/cangrejeras
es estupenda para iniciarse en el esnórquel.
«En mi hambre mando yo».
Trump (pagar por voto si los republicanos conservan el Congreso en noviembre)
pretende comprar la dignidad de los más humildes’.
Ojalá le den una lección.