Las recientes palabras de Argüello y sus secuaces en España,
me recuerdan la necesidad de finalizar con los privilegios fiscales de su Organización.
El gobierno debería cumplir las promesas que en su día prometieron.

domingo, 30 de marzo de 2025

¡¡Que asco ... que haya jueces/zas
que entren a este repugnante juego!!

Aunque no esté "dicha judicialmente" la última palabra,
el descreimiento casi apriorístico del relato de la víctima
es la prueba más evidente de juzgar sin perspectiva de género
y la consecuencia, la impunidad de muchos agresores sexuales.