Cientos de personas que han unido el Ayuntamiento bilbaíno con el Museo Marítimo de Bilbao. En la explanada del Itsasmuseum se han llegado a congregar un millar de personas que han esperado a la llegada de los navegantes con banderas palestinas en mano y al grito de “Palestina askatu” y “No es una guerra, es un genocidio".
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
