Mi apoyo a Mari Carmen, y a todas las Mari Carmen con problemas similares en España.
Ejemplo evidente de la necesidad de votar en las elecciones.
De construir una alternativa progresista fuerte en el Estado,
que mantenga al PSOE en el lado correcto de todas estas historias.
Sí a la expropiación a los grandes tenedores de pisos en alquiler.

lunes, 18 de junio de 2007

Mi Partido y su crisis - I , ...- Salta la alarma

La jornada del sábado ha supuesto un antes y un después en la vida política del Partido Nacionalista en la zona de Uribe Kosta, y digo Uribe Kosta, porque ésta es mi zona y la conozco, pero soy consciente de que el problema es mucho más genérico y se extiende a muchos más municipios. Ayer se perdieron las alcaldías de Gorliz y Plentzia, pero por el mismo motivo podían haberse perdido también, y cuatro años son muy largos, Barrika, Sopelana o Getxo. Cinco de ocho municipios donde hasta ahora el Partido era fuerte y referente.

Pero últimamente, la vida interna del Partido se ha reducido sensiblemente y pueden pasar meses sin encuentros o reuniones en determinadas Juntas. Algunas sugerencias que se proponen desde sectores de la afiliación más dinámicos son tomadas demasiadas veces como ataques indisciplinados a la dirección establecida. Hay miedo a opinar, a utilizar los cauces internos para debatir. Pero el debate es sano y constructivo si lo dejamos fluir sin miedos y sin traumas. Solo cuando es tomado como ataque personal surgen los instintos más reaccionarios y menos democráticos.

Con este post quiero empezar una serie de comentarios que cuenten mi opinión, probablemente parcial como todas, pero abierta al debate y preocupada por la situación interna de mi partido. Una situación que solo resolveremos desde el reconocimiento de los errores cometidos y el inicio de un cambio de actitudes y formas que deberán conllevar importantes renovaciones.

En definitiva, que ha saltado la alarma. Y si alguno corre la tentación para salvar su pellejo, de echar balones fuera y culpar al vecino de su fracaso o de sus desgracias, poco habremos aprendido.