Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 22 de junio de 2007

Ladran luego cabalgamos


Los de PeriodistaDigital parecen enfadados. Dicen que "los nacionalistas insisten en corromper el sistema español a través del deporte. La selección vasca volvió a jugar fuera de España tras 69 años sin hacerlo. La última ocasión fue en plena Guerra Civil española, el 20 de junio de 1938, ante Cuba en La Habana. Allí han salido con una pancarta en la que ponía: Somos una nación. ¡Oficialidad!". Les parece una barbaridad. Para leer los comentarios es recomendable haber tomado dos o tres tilas previamente,pero es bueno saber las opiniones de los que viven en nuestro "entorno cercano". En fin, que eso, que el título está bien puesto.