¿Por qué se oculta información y no se publican con suficiente transparencia los datos relacionados con la evolución del uso del euskara?
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.

martes, 26 de mayo de 2009

Azkuna y la reagrupación democrática nacionalista

El alcalde de Bilbao reconoció la semana pasada, cómo en el PNV le suelen recordar su tendencia a salirse «del guión» municipalista en sus intervenciones públicas. Y en la conferencia organizada por la Fundación Sabino Arana no defraudó, tal como señaló el periódico de Vocento .En una segunda invitación a cerrar grietas, el regidor consideró llegado el momento en que «toca reagrupar a todos los nacionalistas democráticos desperdigados en siglas que sólo han conseguido debilitarnos», en alusión preferencial a EA, a la que no citó, hasta provocar el desalojo del PNV del Gobierno vasco.
Frente al descalabro, Azkuna llamó a la unión de los «demócratas que creen en Euskadi como nación» y que están dotados de una «visión universal» y de la capacidad de «convivir con otros pueblos del Estado» con el fin de presentar un «partido sólido, democrático, y renovado», «abierto y tolerante», que respete la pluralidad de la sociedad vasca, apoye «de manera inequívoca el autogobierno», pero «colabore, aportando o criticando, en la estabilidad del Estado». Mientras llega ese momento, el alcalde aseguró que, «en el Gobierno o en la oposición, seremos serios y responsables».
El mandatario, tal como señala el periódico citado, dedicó buena parte de su discurso a la «desgracia» de ETA. Los problemas políticos, explicó, han de resolverse «con soluciones, razones y argumentos políticos». Y a los nacionalistas «debe quedarnos claro que sólo el pacifismo, la condena de ETA sin paliativos y el calor y apoyo a las víctimas serán coherentes con nuestras señas de identidad». Lo contrario, alertó Iñaki Azkuna, «sería nuestra liquidación a medio y largo plazo. Quien ama y vive en la radicalidad, perece en ella».En ese sentido, afirmó que «sería bueno» para los partidos nacionalistas «que no caigamos nunca en la tentación de utilizar a estos compañeros de viaje, mientras no se separen de la violencia, por mucho que nuestra situación política sea difícil».

Coincido, en todo esto, al 100% con Azkuna.