Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 22 de mayo de 2009

Bien por el Constitucional

El auto dictado por el Supremo anulando la candidatura de Iniciativa Internacionalista por entender que se ha producido una instrumentalización de la misma por los partidos ilegalizados, constituye, a mi entender, el ejemplo más ilustrativo de cómo en la Sala 61 la sospecha se ha impuesto como criterio enjuiciador y de cómo la convicción a la que se alude en el auto no es la llamada convicción jurídica a la que se llega sólo en sede judicial, tras la valoración de la prueba, conforme a los dictados de la lógica y del raciocinio humano. (Xabier en El Correo)

Afortunadamente, el Constitucional se ha armado de valentía democrática y ha concedido el amparo a los recurrentes.

Lo deciamos el otro día. Siguiendo la linea del Supremo, cualquier día descubro que soy Batasuno, y eso sí que no.