Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 12 de mayo de 2009

Aupa Athletic ...

Y siguen apareciendo vídeos de películas con traducciones "originales", no exentas de humor y que hay que tomárselas como tal: Con humor y sin darle más interpretaciones que esa. 
Culés y gente poco dado a cierta irracionalidad controlada, abstenerse de verlo.