Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 2 de octubre de 2011

En el derbi del Angelus, Garitano ... será consecuente

Y si estos últimos días, y fundamentalmente en la inauguración del centro culinario en el Territorio Histórico que el gobierna en franca minoría, nos ha dejado constancia a todos de su falta de "feeling" con todo lo que tenga que ver con la realeza.

Lo que no creíamos algunos es que pensase llevarlo hasta sus últimas consecuencias.