Una democracia con pobreza no es una democracia. Solo es una democracia cuando todos tienen un mínimo económico.
Si existen 40 millones de pobres, como en EE UU, entonces ese país no es rico.
Un impuesto a los supermillonarios es algo básico.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Catalunia y la miel sobre hojuelas

Hoy se han abierto los colegios electorales tras una campaña  absolutamente radicalizada y bitemática, gracias a las exclusivas de Pedro J. y el eterno y recurrente tema independentista. 

El mayor efecto colateral que ha producido estas últimos días de campaña es el habitual centrifugado: esa polarización que tanto gusta a los extremos y va a a servir para concentrar el voto: es bueno para el PP, es bueno para CiU. De ahí que ambos partidos de la derecha lleven toda la semana chapoteando en ese asunto. 

Mucho mejor para los dos hablar de la patria o de los paraísos fiscales que de los recortes, la sanidad, la educación, el rescate o los copagos. Y si la gente les entra al trapo pues ... miel sobre hojuelas.