Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 26 de septiembre de 2014

Tenemos dos días para frenarlo


El próximo jueves, el presidente de Gambia podría dar luz verde a una ley 
que condenaría a las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales a cadena perpetua ¡ACTÚA Y DETENLO! http://amn.st/1pbx6ae