Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
domingo, 14 de septiembre de 2014
Solidaridad, igualdad, respeto ... sin palabras
En teoría
todas las religiones defienden a la mujer
y propugnan la solidaridad, la igualdad y el respeto.
¡Póngase en práctica!