Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 15 de enero de 2016

Inteligente apuesta del PNV

Me parece muy bien que el PNV manifieste públicamente sus preferencias a la hora de poder elegir el residente de La Moncloa. No es lo mismo el PP o el PSOE. Es evidente.

En las cúpulas jeltzales lo saben desde hace décadas, y su praxis política así lo manifiesta.

A ver si parte de sus bases se dan cuenta y dejan de decir, aunque sea por la boca pequeña, esa que tiene más volumen en los bares que en las instituciones, y reconocen públicamente que están mucho mas cerca de un partido moderadamente progresista, como ellos, que de la gaviotil organización que hasta ahora, como entidad política democrática, ha dado menos que hablar que como banda mafiosa organizada y asidua de la corrupción.