Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 22 de enero de 2016

Rajoy dice que no ... de momento.

Mariano Rajoy renuncia pero no dimite. Se escapa del Congreso pero se queda en La Moncloa. Quiere conservar sus derechos, aunque se fume un puro con sus obligaciones. 
En una decisión sin precedentes y bastante impresentable, el presidente en funciones acaba de decirle que no al jefe del Estado. No, pero solo por un rato, que ahora los tiempos le van mal. No, pero no es un adiós, es un hasta luego; hasta que las presiones políticas y económicas –esos "mercados" de los que habla cada vez que le ponen un micrófono delante– le hagan el juego sucio y le permitan seguir en el poder, a pesar de la mayoría absoluta parlamentaria que hoy, merecidamente, tiene en su contra. www.eldiario.es