Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

martes, 1 de mayo de 2018

Ideas claras, organización, movilización y negociación.

Del Primero de mayorecuerdo su evolución, desde los espectáculos folklóricos en el estadio Bernabéu hasta las marchas obreras de los finales de los 70. Desde las grandes convocatorias a las muy humildes cifras tal vez provocadas por la incredulidad de la gente y de los tejemanejes de muchas entidades sindicales.

Este día o fiesta del trabajo, presenta muchos claroscuros, empezando por la tasa de desempleo y terminando por los salarios bajos. Demasiados motivos para no bajar la guardia y volver a apuntarse a la movilización.

Y hoy en día, la ciudadanía, puede seguir contando con los sindicatos y organizaciones progresistas que, con su fuerza negociadora y su empuje movilizador, no renunciar ni desfallecer en la lucha y la reclamación de sus derechos laborales y salariales. 

También hay fuerzas políticas de izquierda que ofrecen alternativas y propuestas de cambio en favor de la mayoría así como movimientos más puntuales o centrados en cuestiones concretas, como las pensiones o determinadas sentencias judiciales, sin olvidar la inmensa movilización de las mujeres del 8 de marzo

No hay motivos para el desánimo ni para cejar en el empeño.

La receta para avanzar podría ser: ideas claras, organización, movilización y negociación.