Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

martes, 15 de mayo de 2018

¿Se puede investir a un racista en la Europa del siglo XXI? Ya vemos que sí. Ya vemos que la memoria colectiva puede olvidar las lecciones más inolvidables del siglo XX.

elmundo.es/opinion
Se suponía que la investidura de un candidato sin cargas judiciales serviría para devolver a Cataluña a la legalidad, para que el artículo 155 decayera y para que los ciudadanos pudieran encarar un futuro de estabilidad política y distensión social.

Pero tras oír el discurso de investidura de Quim Torra, tras soportar su retórica radical y el renovado desafío que lanza al Estado, solo queda en pie una esperanza para la recuperación de la normalidad democrática: que el nuevo Govern incumpla punto por punto su palabra. 

Cuando el cinismo de los gobernantes es el único refugio de los gobernados, es que la degradación institucional ha tocado fondo.