Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

lunes, 21 de mayo de 2018

El camino que ha emprendido Rivera es peligroso. Está jugando con fuego.

Si piensa que atrayéndose a esa España pro "una, grande y libre" que ha venido alimentando el granero de votos del PP se facilita sus objetivos y azuzarlos para que se revuelvan le llevará a La Moncloa juega con fuego. 

Espero que no sea así, porque cuanto más azuza a esa minoría, más azuza también a esas personas de bien que no están dispuestos a caer en los errores del pasado.

Desde que Rivera es Rivera y su Ciudadanos ha subido en las encuestas, él mismo ha sido el encargado de pegar un patinazo. Este fin de semana se ha pasado de frenada, generando rechazo en quienes antes sí le apoyaban y le pasará factura. 

Llamar al voto basándose sólo en la españolidad, calificar a la Transición de “ejemplar” cuando, en realidad, metió la basura bajo las alfombras hasta rebosar, retrata a Rivera como el líder hueco de una España hueca. Responsabilidad nuestra es que no prospere. (blogs.publico.es/david-bollero)