Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

lunes, 21 de mayo de 2018

El camino que ha emprendido Rivera es peligroso. Está jugando con fuego.

Si piensa que atrayéndose a esa España pro "una, grande y libre" que ha venido alimentando el granero de votos del PP se facilita sus objetivos y azuzarlos para que se revuelvan le llevará a La Moncloa juega con fuego. 

Espero que no sea así, porque cuanto más azuza a esa minoría, más azuza también a esas personas de bien que no están dispuestos a caer en los errores del pasado.

Desde que Rivera es Rivera y su Ciudadanos ha subido en las encuestas, él mismo ha sido el encargado de pegar un patinazo. Este fin de semana se ha pasado de frenada, generando rechazo en quienes antes sí le apoyaban y le pasará factura. 

Llamar al voto basándose sólo en la españolidad, calificar a la Transición de “ejemplar” cuando, en realidad, metió la basura bajo las alfombras hasta rebosar, retrata a Rivera como el líder hueco de una España hueca. Responsabilidad nuestra es que no prospere. (blogs.publico.es/david-bollero)