Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 31 de mayo de 2018

¿Acaso Suena raro?

No sé si soy un poco raro, o no, pero ... 
como ciudadano progresista de este país,
prefiero ir con Iglesias, Rufián, Junqueras 
e incluso con representantes del PdCAT o PNV,

que con Rajoy y Rivera.
¿Acaso Suena raro?